Volver a la rutina con TDAH: cómo evitar el colapso de septiembre

04/09/26·TDAH y NeurodivergenciasNuevo curso
Mujer con el pelo suelto rodeada de muchos iconos flotantes representando frentes abiertos, señalando uno solo con un círculo teal

Cada septiembre empiezo con toda la fuerza, como me pasa siempre que algo me motiva. El problema nunca ha sido la fuerza de arranque. El problema es que en mi cabeza caben quince proyectos a la vez —retomar el deporte, ordenar la casa, el curso que dejé a medias, la rutina de mi hija, el trabajo—, y si los empiezo todos el mismo lunes, no termino ninguno.

Mi colapso no es cansancio, es exceso

Quien mucho abarca, poco aprieta —y en mi caso es literal. Si abro cinco frentes a la vez, no veo resultados rápidos en ninguno, porque la energía se reparte entre los cinco. Y si no veo resultados rápidos, mi cabeza decide en cuestión de días que «esto no está funcionando», aunque en realidad solo le he dado una semana. Ahí empieza el colapso: no por cansancio, sino por desmotivación acumulada en cinco sitios distintos a la vez.

En su momento pensé que era falta de constancia; hoy sé que...

no es que no aguante los proyectos. Es que abro demasiados a la vez y ninguno tiene sitio para respirar. Cuando lo entendí, dejé de culparme por «no tener constancia» y empecé a culpar al número de frentes abiertos, que sí puedo controlar.

Cinco bombillas apagadas y dispersas frente a una sola bombilla brillante y encendida, representando la energía dispersa frente a la concentrada

Lo que hago para dosificar el regreso

Elijo uno o dos objetivos, nunca más. El resto de ideas no las descarto, las aparco. Sé que no me da la vida para empezarlo todo el mismo mes, y aceptarlo de antemano me ahorra la mitad del colapso.

Busco hitos rápidos que me demuestren que voy bien encaminada. Necesito ver una señal pronto, aunque sea pequeña, o mi cabeza empieza a dudar de si merece la pena seguir.

Y recuerdo el para qué, no solo el objetivo. No pienso tanto en la meta final como en cómo va a ser mi vida cuando la consiga. Eso me sostiene los días en que el objetivo en sí mismo ya no me motiva tanto.

Bandera pequeña cerca en un camino y un sol brillante en el horizonte, conectados por una línea punteada, representando el hito rápido y el propósito de fondo

No necesito abarcarlo todo este septiembre. Necesito uno o dos objetivos, hitos que vea pronto, y recordar por qué merece la pena. Todo lo demás puede esperar a octubre.

— Eliana Cascales, del equipo de Hithabit

Un solo objetivo a la vez, con hitos que sí ves

En Hithabit diseñamos precisamente esto: un plan con hitos cortos y visibles, para que tu cabeza tenga pruebas de que vas bien encaminada antes de que te desmotives. Crea tu cuenta gratis y empieza con uno solo, no con quince.

Eliana Cascales

Sobre la autora

Eliana Cascales

Product Manager con TDAH y Madre Soltera. Hithabit CEO

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