El sesgo de planificación: por qué siempre calculamos mal el tiempo que necesitamos

«Esto lo tengo en dos horas». Lo dices en serio, lo crees de verdad, y aun así casi nunca se cumple. No es que se te dé mal calcular ni que te falte disciplina: tiene nombre, se llama sesgo de planificación, y le pasa a prácticamente todo el mundo, incluida la persona más organizada que conozcas.
el sesgo de planificación no desaparece por saber que existe. Ni siquiera las personas expertas en el tema se libran de él en su propio día a día. Lo que cambia las cosas no es fuerza de voluntad, es cambiar cómo calculas.
Por qué pasa
Cuando planificamos, tendemos a imaginar el escenario en el que todo sale bien: sin interrupciones, sin imprevistos, con la concentración al máximo desde el primer minuto. Ese escenario casi nunca es el real, pero es el que usamos para poner la cifra.
Tres formas de calcular mejor
Mira el pasado antes que el futuro
Antes de estimar, pregunta: ¿cuánto tardé la última vez que hice algo parecido? Ese dato real vale más que cualquier intuición sobre esta vez en concreto.
Añade un margen, aunque te parezca exagerado
Si tu primera estimación es dos horas, planifica tres. No es pesimismo, es contar con que algo, alguna vez, va a interrumpirte —porque casi siempre pasa.
Divide la tarea antes de poner una cifra
Es más fácil calcular mal el tiempo de «hacer el informe» que el de sus cinco partes por separado. Trocear la tarea antes de estimar hace que el número final sea mucho más realista.

No te equivocas por falta de organización. Te equivocas porque tu cerebro planifica sobre el mejor escenario posible, y la vida rara vez te da ese escenario.
— Berta Cavia, coach en Hithabit

La próxima vez que calcules cuánto te va a llevar algo, mira atrás antes que adelante. El pasado casi siempre calcula mejor que tus buenas intenciones.
Planifica con datos reales, no con buenas intenciones
En Hithabit puedes ver cuánto tardaste realmente la última vez y usarlo para planificar mejor la siguiente. Crea tu cuenta gratis y deja de calcular a ciegas.
